Este proyecto no contiene absolutamente nada que sea una buena noticia para los deportistas.

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La nueva institución es construida a base de una simple migración de funciones que ya existen en el IND. No hay nuevas funciones ni nuevas estructuras ni más recursos ni un nuevo presupuesto.

Respecto del proyecto de ley que crea el Ministerio del Deporte, el gobierno ha instalado un discurso de guerra: los que apoyan el proyecto y aman el deporte contra los que se oponen a él, y odian el deporte. Es una caricatura infame que rechazamos de plano y que nos impulsa a aclarar públicamente las razones por las cuales, pese a apoyar la idea de crear un Ministerio del Deporte, nos oponemos a este proyecto de ley en particular:

1. En el proyecto no se consideró la opinión de los actores fundamentales del mundo del deporte, y no sólo los trabajadores fuimos excluidos, también lo fueron los técnicos y entrenadores, las organizaciones deportivas, los académicos y los propios deportistas. Creemos que la participación es la base de una democracia saludable.

2. Los artículos 3° permanente y 1° transitorio constituyen herramientas para facilitar a los gobiernos de turno la instrumentalización política del futuro Ministerio. La posibilidad de estructurar  mediante un simple reglamento la orgánica de la institución y a través de un DFL su planta, su dotación y sus funciones, representan una enorme amenaza, no sólo al deporte sino a todo el aparato del Estado: son 11 los servicios públicos y ministerios tocados por proyectos de ley que contienen esta prerrogativa.

3. Se ha dejado intencionalmente fuera de las funciones asignadas al Ministerio la de fiscalización. La insistencia de los trabajadores respecto de incorporar esta función se ha estrellado una y otra vez, con una resistencia que los escándalos detonados durante los últimos días han vuelto francamente sospechosa (casos Fundación CDUC, estadio Luis Valenzuela Hermosilla, CD La Araucana). El cuadro se completa con la constatación de que existe otro proyecto en trámite que flexibiliza y desregula casi por completo el sistema de donaciones con franquicia tributaria, y que se complementaría a la perfección con esta ausencia de fiscalización, un paraíso para la elusión tributaria y el fraude al fisco. Vale recordar que el Informe de Investigación de la Alianza en 2006 consideró que, entre las “fallas graves” que permitieron “la captura del Estado” y “la corrupción”, estaba la “Carencia total de plantas fiscalizadoras estables y capacitadas a lo largo del país. A la luz de las denuncias y hechos comprobados, se puede sostener que esta insuficiencia fue mantenida, e incluso fomentada, para permitir la comisión de irregularidades y delitos.” Hoy los senadores de la Alianza repiten los vicios, esta vez en su vereda, empujando la aprobación de un ministerio sin la función de fiscalización y, por ende, sin plantas fiscalizadoras estables y capacitadas.

4. Este proyecto no contiene absolutamente nada que sea una buena noticia para los deportistas. La nueva institución es construida a base de una simple migración de funciones que ya existen en el IND. No hay nuevas funciones ni nuevas estructuras ni más recursos ni un nuevo presupuesto. Es una cáscara de Ministerio y su objetivo inmediato es incrementar el patrimonio de “logros” de actual gobierno. Los deportistas de alto rendimiento deberán seguir apelando a sus familias y a eventuales mecenas para desarrollar todo su potencial y representar a nuestro país.

5. Se trata de un proyecto centralista, que en su diseño veta el protagonismo de las regiones. La incorporación de las SEREMIAS ha sido una batalla que, a lo largo de toda la tramitación del proyecto, los trabajadores hemos dado. De un proyecto que no consideraba SEREMIAS hemos llegado a uno que las contempla, pero que propone una instalación paulatina que ordena el país en regiones de primera, segunda, tercera y hasta cuarta categoría. No es lo que las regiones de Chile merecen y necesitan.

 Asociación Nacional de Funcionarios de Chiledeportes

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