Patricio Landskron, integrante del Movimiento Nacional por una Reconstrucción Justa en Talca, busca que las autoridades resuelvan con rapidez la entrega de casas para unas 80 familias damnificadas por el sismo y maremoto de 2010. «Ellos llegan a su casa a prender la estufita, que empaticen un poco con los damnificados», pidió.

A las 0:00 horas del pasado lunes, Patricio Landskron Muñoz inició en su domicilio una huelga de hambre líquida, en demanda de una solución de vivienda definitiva para el comité Altos Cordillera de Talca, del cual es presidente.

 El dirigente está al cuidado de funcionarios de la Confusam de esa ciudad, quienes le han practicado exámenes de sangre y han medido su peso y presión durante los tres días.

 Patricio Landskron comenzó el ayuno para demandar cuatro puntos: la firma del ministro de Vivienda, Rodrigo Pérez, que libere los recursos para sus viviendas; obtener una fecha real de construcción de éstas, luego de sucesivas postergaciones; entrega de un subsidio de arriendo, mientras se construyen los inmuebles; y que el ministro reciba en Santiago al Movimiento Nacional para la Reconstrucción Justa.

 El primero de los puntos ya fue cumplido, según informó la directora del Serviu local, Clarisa Ayala, pero Patricio Landskron indicó que seguirá con la huelga de hambre mientras no obtengan una fecha clara del inicio de las obras: “Si ellos se comprometen con un documento firmado por el Serviu, de que en tal fecha empiezan las obras y se van a recibir las llaves, de verdad depongo esta huelga. Pero que sean hechos concretos, a través de la prensa y de un documento firmado donde dice que en tal fecha empieza la obra y ustedes van a tener las llaves”, explicó.

 “Ellos no tienen esta necesidad, llegan a sus casas calientitos, a prender la estufita y que la nana los atienda. Nosotros no. Entonces, que empaticen un poco con el dolor de las personas damnificadas”, dijo.

 El comité Altos Cordillera agrupa a cerca de 80 familias de la capital regional y otras localidades como Constitución, Chanco, San Javier, San Clemente, Río Claro y Curanilahue, entre otras. La mayoría son personas que no alcanzaron a postular a beneficios en sus propias zonas y se agruparon en este comité.

 De acuerdo a Patricio Landskron, se trata de familias que desde hace más de dos años viven en paupérrimas condiciones: “Están viviendo en casas arrendadas, donde han tenido que juntarse dos o tres familias para pagar 150 mil pesos. Una familia vive en una pieza, otra vive en otra pieza y así sucesivamente. Hay gente que vive en mediaguas que se están lloviendo, que vive todavía en los terrenos en los que están como damnificados, con las paredes todas quebradas a puntos de venírseles encima. Es un peligro eso. Hay gente que está durmiendo en piso de tierra, que su pared es un nylon, gente que su techo son cartones. La situación es bastante complicada”, indicó.(RADIO U. CHILE)