En abril su directorio encargó un estudio que previó incertidumbre sobre el precio del potasio y recomendó bajar deudas. Desde entonces Pampa ha vendido US$ 200 millones de SQM para hacer caja.

FOTO PONCE LEROU DUEÑO LITIO

Julio Ponce Lerou presidió uno de los directorios más complicados de SQM en los últimos años. En la reunión se analizó el impacto que tendrá el quiebre del cartel del potasio en los números de la empresa.

Ya se sabe que el ebitda y las utilidades serán bastante menores. El precio de las acciones ya cuenta la historia: han perdido casi un tercio de su valor desde que explotó la crisis.

Pero para sus cascadas, las cuatro empresas a través de las cuales Ponce controla SQM, el impacto es aun incierto y podría ser bastante más grave. El problema es que el principal activo de sus cuatro cascadas -Pampa Calichera, Oro Blanco, Norte Grande y Potasios- es SQM. Y Ponce, para lograr el control de SQM han acudido a distintos créditos que mantienen apalancada su estructura financiera, por casi US$ 1.000 millones en total.

Pampa Calichera, la principal sociedad con la que Ponce Lerou controla SQM, tiene altos niveles de endeudamiento y dichos compromisos están mayoritariamente garantizados con  acciones de SQM.

A fines del primer trimestre de 2012, el directorio de Pampa pidió un estudio a un conocido economista de la plaza para que analizara el escenario de deuda de la empresa y precios en el mercado internacional y el potencial impacto de la volatilidad que habían mostrado en el último tiempo.

El oneroso trabajo concluyó en abril y los resultados del trabajo dejaron claras conclusiones, según comenta una fuente bien informada ligada a la sociedad: vender acciones para mejorar la posición de caja de la compañía y así disponer de mejores garantías sobre sus deudas en caso de escenarios adversos para SQM.

Al parecer el economista no falló. Desde entonces Pampa ha vendido un paquete de acciones que le han dejado ingresos por casi US$ 200 millones. Las operaciones apuntalaron las bóvedas de la cascada y mejoraron su capacidad de garantía que aumenta al doble cuando es efectivo y no acciones.

Así, ahora han tenido capacidad para garantizar US$ 400 millones y no US$ 200 millones como permitían la propiedad del casi 2% de la propiedad que enajeno y que hoy lo tienen con el 19,7% de SQM.

Las fuentes indican que tanto Oro Blanco como Norte Grande sabían de este estudio por lo que estaban informados de las medidas que podría tomar Pampa.

Así las cosas, en el directorio que se realizó el 7 de agosto en SQM al menos Pampa pudo respirar más tranquilo. Informó de las medidas que la compañía planea para superar el complejo momento generado por la decisión de Uralkali de poner término al acuerdo de comercialización conjunto que mantenía con la beliorrusa Belaruskali, pero al menos Pampa esta vez parece haber zafado con éxito.

SQM Informa a SVS

Al respecto, SQM informó  a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) que el impacto por la caída de 10% que ha tenido el precio del potasio sería de unos US$ 32 millones en la ganancia bruta de la compañía para el primer semestre.

En todo caso, la firma indicó que mantiene sus planes originales de producción de cloruro de potasio (KCL) y nitrato de potasio. Además, señaló que sus ventas de KCL están bajo el 3% de la demanda mundial y que no participa en cartel alguno, lo que limita sus posibilidades de influir en el precio internacional.

Eso sí, advirtió que esto es sólo como un ejercicio “meramente ilustrativo” y que “las estimaciones de la simulación propuesta pueden variar de manera significativa para el año 20132 en la medida que los volúmenes de venta aumenten durante el segundo semestre respecto del primero”.

Caso Salpica a BanChile

Los coletazos de la crisis ya han salpicado a BanChile. El fin de semana pasado la clasificadora de riesgo Humphreys modificó de “estable” a “en revisión” la categoría A de los títulos de deuda de la serie A que corresponden al 12° Patrimonio Separado de Banchile Securitizadora, el cual tienen como activo subyacente  los bonos emitidos por Pampa Calichera en Estados Unidos.

Según explicó ese día la agencia este cambio se explica por el riesgo traspasado a los bonistas, dependiente en primer lugar, de la capacidad de pago de Pampa y, en caso de cesación de pago de dicha firma, de los recursos provenientes del fondo de reserva y de la enajenación de las acciones de SQM que garantizan su emisión de Pampa Calichera.

En todo caso, según Humphreys , dada la estructura financiera, el riesgo de los tenedores del bono securitizado tampoco es independiente del riesgo, nivel de solvencia y viabilidad económica de SQM. A junio de 2013, el valor nominal del bono serie A asciende a US$ 65 millones y US$ 1.509 para la serie C, que vencen ambos en 2022.