La obra que asegura la continuidad de Cerro Colorado deberá responder más de 50 observaciones. “Esperamos que el proyecto sea aprobado”, dijo la empresa.

La continuidad de la mina Cerro Colorado aún es una incógnita. Esto se debe a que su proyecto de expansión sigue entrampado en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) .

La meta de la mina ligada a BHP Billiton es obtener el permiso ambiental para expandir su operación antes que culmine su plan minero, que es en la primera parte de este año; de lo contrario, deberá cerrar en 2016.

La empresa, que envío el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto (EIA) en julio de 2013, esperaba contar con la autorización en el primer semestre de este año, sin embargo, la obra sufrirá un nuevo retraso ya que deberá responder una tercera Adenda (informe) a los servicios públicos que deben dar el visto bueno a la expansión que asegurará sus operaciones hasta 2023.

En el nuevo documento que deberá presentar la compañía, ésta debe hacerse cargo de más de 50 observaciones, pero principalmente detallar nuevamente las medidas de preservación hídrica y de humedales en la zona de influencia de la iniciativa.

Otra propuesta que fue cuestionada por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) fue la idea de la minera expuesta en su segunda Adenda, y que hace relación a que  una vez aprobada la iniciativa, la minera propone dejar de usar sus derechos de agua a 2023 y devolverlos al Estado para que no se vuelvan a usar. Además, se comprometen a reducir el uso de agua en un 10% en los 7 años de continuidad, lo que según el titular del proyecto obliga a elevar sus estándares de eficiencia. Según el SEA, “la propuesta del titular no evita ni disminuye los efectos adversos del proyecto o actividad, por lo cual no puede ser considerada como una medida de mitigación. Además, el titular no indica la forma en que asegurará el cumplimiento de esta acción, requiriéndose que la medida sea precisada y justificada legalmente”.

El proceso, que ya superó largamente los 180 días establecidos para tramitar un EIA, es monitoreado con mucha preocupación por la compañía. “Estamos actualmente analizando el ICSARA 3 del EIA de continuidad operacional para responder a la autoridad ambiental, esperamos que el proyecto sea aprobado para continuar operando hasta 2023 y así evitar iniciar el plan de cierre de la compañía a fines de este año”, dijeron desde la compañía a PULSO.

La voz de la comunidad

En cuanto a la participación ciudadana del proyecto, éste ya cuenta con 24 observaciones por parte de la comunidad, donde incluso se contempla una observación del diputado del PC, Hugo Gutiérrez.

A pesar de las trabas anteriores, a fines del año pasado, el SEA logró firmar un acuerdo metodológico con las comunidades indígenas opositoras al proyecto de continuidad de Minera Cerro Colorado.

En el acuerdo de 12 páginas gestionado por el Gobierno, la comunidad Quechua de Quipisca se comprometió a desarrollar un proceso de diálogo tripartito en el cual participará el SEA, Minera Cerro Colorado y la comunidad, en el marco del proceso de consulta indígena (PCI). Con esta carta de navegación las perspectivas para el desarrollo del proyecto podrían comenzar a destrabarse.

Según el SEA, este proceso de acercamiento es relevante ya que “el Estudio de Evaluación Ambiental (EIA) del proyecto fue ingresado al SEIA, previo a la entrada en vigencia del nuevo reglamento del sistema (2013), además de no existir en esa época un mecanismo claro y definido respecto de la implementación de ese proceso de consulta”. Según el  acuerdo metodológico de consulta indígena, éste se deberá desarrollar de buena fe.(PULSO)