Se considerará una práctica desleal cambiar a los trabajadores de su lugar de trabajo y los que no estén en huelga solo podrán desempeñar las labores que diga su contrato.

Tras varias horas de un debate que se extendió durante toda la tarde del miércoles 16 y hasta casi las 02:00 horas del jueves 17 de diciembre, la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado concluyó el segundo trámite del proyecto que moderniza el sistema de relaciones laborales, introduciendo modificaciones  al Código del Trabajo.

Solo hacia la medianoche, la Comisión de Trabajo, que preside el senador del Partido Socialista (PS) Juan Pablo Letelier, retomó su ritmo de debate luego de conseguir un acuerdo en la redacción para llegar a una definición “clara y limpia” del concepto huelga, tema ampliamente discutido en el oficialismo luego que el Ejecutivo presentara más de un centenar de indicaciones el pasado 09 de diciembre para el “perfeccionamiento” de la iniciativa.

Las indicaciones impulsadas por el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, habían sido cuestionadas por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y por el Partido Comunista y otros sectores del pacto Nueva Mayoría.

Tras el acuerdo en la redacción Letelier recalcó que “la huelga es un derecho que se ejerce en forma colectiva; donde no hay reemplazo ni externo ni interno y eso era un derecho fundamental”.

Asimismo, precisó que en lo relativo a “las prácticas desleales, otro artículo relacionado cuando se haga reemplazo de la huelga se cerró cualquier interpretación que permita reemplazos internos. Es decir, se considerará una práctica desleal cambiar a los trabajadores de su lugar de trabajo y los que no estén en huelga solo podrán desempeñar las labores que diga su contrato”.
Además se eliminó este concepto relativo a ‘ajustes necesarios o adecuaciones’ y quedó explicito que lo único que podría ocurrir con los trabajadores que no están en huelga es lo que dice el contrato y solo el empleador puede adecuar horas o turnos y no puede haber reemplazo de ningún tipo”.