Retrasos en el 39% de la cartera total.

FOTO POYECTO COLLAHUASI 3

 

La mitad de las inversiones con cambios en sus cronogramas están en la Región de Atacama, entre las que destacan los megaproyectos auríferos de Barrick y Goldcorp.

A la fecha cerca de 12 proyectos mineros, por un total de US$40.600 millones, registran atrasos en sus programas de desarrollo, cifra equivalente al 39% de la cartera de inversiones por US$104.300 millones al 2020 que Cochilco anunció el año pasado. Entre las iniciativas de mayor avalúo destacan las expansiones de Collahuasi y Andina, y el proyecto Cerro Casale de Barrick. Solo estos tres proyectos suman unos US$18.900 millones, lo que representa el 47% de las inversiones diferidas.
De acuerdo a un reciente informe de Cochilco, al que accedió ESTRATEGIA, el listado de postergaciones en la minería del cobre incluye además los proyectos Quebrada Blanca Hipógeno y Relincho de la canadiense Teck, Antucoya de Antofagasta Minerals, Santo Domingo de la también canadiense Capstone, San Antonio Oxidos de Codelco e Inca de oro de la australiana PanAust.
Por otra parte, destacan los retrasos de la minería aurífera concentrada en la Región de Atacama, donde se incluyen los dos megaproyectos de Barrick Gold, Cerro Casale y Pascua, El Morro de Goldcorp y Lobo-Marte de Kinross. Estos proyectos por US$13.700 millones más otros US$6.700 millones correspondientes a la minería del cobre han determinado que la Región concentre más de la mitad de los recursos postergados con US$20.400 millones.
Sin embargo, con la actualización 2013 de la cartera de inversiones que dará a conocer Cochilco, estos listados registrarían importantes modificaciones en cuanto a la suspensión de algunos proyectos como San Antonio Oxidos y Lobo-Marte, así como a los montos de inversión comprometidos y a las fechas de ejecución y puesta en marcha.
Según el organismo dependiente del Ministerio de Minería, entre los factores que están afectando el desarrollo de los proyectos existen circunstancias de índole interna en las empresas, como las relacionadas a la consideración de altos costos en inversión u operación. Además, entre las variables externas a las compañías se cuentan las condiciones de suministro seguro de energía y a bajos costos, el perfeccionamiento de estudios de impacto ambiental y la obtención de permisos para obras.(ESTRATEGIA)