La ampliación del rajo es la alternativa de continuidad que hoy genera mayor interés.

FOTO EL SALVADOR CODELCO

Plan consideraba mantener operativa la mina hasta 2016 y eventualmente a 2021, siempre que se mantuvieran el buen panorama del mercado y se cumplieran metas de gestión. Pero a junio Salvador registró pérdidas y ahora enfrenta una amenaza de huelga.

2016. Ese es el año hasta el que está asegurada la operación de la división Salvador, hoy la menor y de más baja producción de Codelco.

En febrero de 2010, cuando se tomó la decisión de continuar con las operaciones mineras de Salvador, se decidió asegurarla hasta 2016, y eventualmente hasta 2021, siempre y cuando se dieran determinadas condiciones.

“En 2010, el directorio acordó continuar con las operaciones mineras de la división Salvador hasta el año 2016 y si las condiciones de mercado y operación se mantienen, hasta el año 2021, ambas extensiones sujetas a la condición de cumplir con los compromisos de mejoras de gestión y reducción de costos comprometidos por la división, los cuales fueron presentados al directorio en el mes de agosto de 2010, aprobándose la figura de la ampliación”, señala Codelco en un documento oficial.

Consultada la empresa, se señaló que permanentemente se está evaluando pero que hay confianza -y tiempo para concretarlo- en que se mejorarán los indicadores de producción y productividad.

Pero tal como está comprometido, Codelco deberá revisar si aplican o no las condiciones necesarias para ampliar nuevamente la operación de Salvador, considerando que en términos de costos, la división hoy permanece en niveles altos, mientras que la producción ha venido cayendo.

EN CONTRA
El principal punto en contra es el hecho de que no existe, por ahora, ningún proyecto minero a firme que asegure que Salvador pueda seguir operando más allá de 2021. Hace algunos meses, la corporación dejó fuera de su plan de negocios el proyecto San Antonio Óxidos, por considerar que no aseguraba la rentabilidad suficiente como para justificar su desarrollo.

A esto se agrega el hecho de que Salvador fue la única división minera que arrojó pérdidas en el primer semestre, situación que abordó el presidente ejecutivo de la corporación, Thomas Keller.

“La caída de producción se debe esencialmente a la baja en la ley de mineral en su línea de óxidos, acorde a la secuencia de sus planes mineros”, señaló al respecto Keller en la entrega de resultados del primer semestre.

Codelco, además, enfrenta una amenaza de huelga por parte de los trabajadores de Salvador, quienes rechazaron firmar un nuevo convenio colectivo en el que la empresa ofrecía, entre varios otros aspectos, un bono de término de conflicto por $9 millones, cuestión que no satisfizo sus aspiraciones.

El contrato colectivo ofrecido por Codelco tiene una duración de 36 meses. Es decir, vencería precisamente en 2016, el año en el que se decidirá si Salvador continúa o no operando.

Desde la corporación se asegura que se está trabajando en generar un proyecto de desarrollo, para lo cual la extensión del rajo de Salvador lleva la delantera respecto a San Antonio Óxidos, que sigue con el mismo diagnóstico: no es rentable y no se justifica.(PULSO)