Presidente ejecutivo fue mandatado para buscar un nuevo “proyecto estructural”. Operación enfrentó cuestionamientos tras episodio de intoxicación en escuela La Greda.

Corría el año 2011 cuando decenas de alumnos y profesores de la Escuela La Greda de Puchuncaví, en la V Región, eran trasladados de urgencia hasta centros de salud cercanos, víctimas de lo que testigos describirían como una “nube tóxica” proveniente de la Fundición Ventanas de Codelco, ubicada en la vecina localidad del mismo nombre.

Dicha situación no solo significó para la estatal el pago de indemnizaciones por $ 164 millones, tras un fallo judicial de 2013, y el desarrollo de procesos de mitigación, sino que además golpeó con fuerza la imagen pública de la fundición.

Cuatro años después, Codelco, el principal operador de fundiciones del país, avanza en la ejecución de un plan de más de US$ 1.000 millones para adecuarse a la nueva norma de emisiones  y modernizar sus operaciones tanto en Ventanas como  en Caletones, Potrerillos y Chuquicamata.

Pero estos planes podrían cambiar. Ello, porque el presidente ejecutivo de la cuprera, Nelson Pizarro, recibió un mandato para buscar opciones que decanten en el cierre de Ventanas, manteniéndose sólo su refinería.

Esa idea, que recién se estaría analizando a un alto nivel y cuya discusión aún no habría llegado al directorio, tendría como fin lograr la elaboración de un nuevo proyecto estructural consistente en la construcción de nuevas fundiciones de “clase mundial”. Es decir, que sean sustentables medioambientalmente, con una alta tecnología y una presencia distinta ante la comunidad.

Aunque algunas versiones apuntaban a un supuesto interés de Codelco en la fundición Chagres, de Anglo American, se trataría de una alternativa ya descartada, dado que la compañía de capitales británicos y sudafricanos  establecería como requisito de venta el procesamiento del mineral de Anglo Sur en la operación.

Viabilidad

En la industria creen que  un eventual cierre de Ventanas sería un proceso viable, pero no exento de dificultades.

En términos de costos, no sería una opción inalcanzable: aunque una fundición de esas características demandaría entre US$ 1.000 millones y US$ 3.000 millones, los montos definidos para las mencionadas modernizaciones podrían servir de colchón para un nuevo proyecto.

Además, hay quienes ven como una señal la decisión de Pizarro de crear una gerencia  especial para la optimización de la fundición y refinería.

“Codelco siempre está evaluando estas alternativas. No sé si decidirán cerrar Ventanas. Esta tiene menos economías de escala, lo que hace difícil que tenga costos bajos y está ubicada en un lugar no muy propicio para hacer emisiones. No me llama la atención de que en vez de meter plata a Ventanas se considere otra posibilidad”, indicó el académico de la UC, Gustavo Lagos.

El director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, añadió que  las fundiciones de la estatal  “enfrentan obsolescencia, lo que hace que las inversiones en modernizaciones sean caras y técnicamente poco eficientes”. Por esto  llamó a apuntar a una revisión total, tanto a nivel de empresa como de país.

Ricardo Calderón,  presidente de la Federación de Supervisores de Codelco,  aseguró que la opción “tendría sentido siempre y cuando se desarrollen nuevas fundiciones sustentables ambientalmente y exista un plan para salvaguardar empleos  y concretar reubicaciones”. En la fundición Ventanas trabajan cerca de de 200 personas.

El dirigente añadió que el cierre de la operación implicaría modificar la ley de 2005 que traspasó la propiedad de Ventanas desde Enami a Codelco y que mandata a esta última a procesar todo el mineral de la pequeña y mediana minería. (LA TERCERA)