Frente a un mundo desarrollado en crisis y a un mercado uruguayo demasiado cercano a la Casa Rosada, muchos argentinos están mirando a Chile: sociedades espejo de todo tipo, acciones, fondos de inversión privados, variados activos financieros, un sector inmobiliario pujante y libre acceso al mercado de divisas, constituyen los atractivos que ofrece el país.

FOTO PROTESTA EN ARGENTINA

En casi seis años se han fugado más de US$67 mil millones que por la crisis internacional ahora se están canalizando, en parte, a Chile. Plataformas financieras y el sector inmobiliario son las opciones favoritas. Gregorio Pérez Compac es el argentino más agresivo en tomar posiciones en Chile, tras mantener más de US$482 millones de capital y establecer su matriz internacional en el país.  

“Dólar de fuga” es el otro nombre que recibe la moneda estadounidense en el mercado informal de Buenos Aires. No se trata de un eufemismo, sino más bien el reflejo de la inestabilidad económica y política que vive Argentina y que se traduce en la insistencia de los trasandinos por obtener divisas para sacarlas del país. Acostumbrados a los quiebres institucionales, los trasandinos tienen en su ADN un verdadero “manual de crisis”, que los lleva a ahorrar en dólares y a buscar los mejores refugios para depositarlos: Uruguay, Miami, España e Islas Caimán son sus destinos predilectos.

Pero esta cuasi estampida no sólo aplica a los argentinos. Las brasileñas Vale, Petrobras, Brasil Foods y los grupos Camargo Correa y Odebebrecht buscan desinvertir o salir de ese país, algo que ya hicieron la japonesa Yakult, la canadiense Agropur y la chilena Watt`s, entre otros.

La propia Cepal reconoció hace algunos días que en América Latina, Argentina “es la excepción” por el incremento en el riesgo económico a raíz de “las medidas cambiarias” y por la “incertidumbre” en torno al juicio que impulsan en Estados Unidos los bonistas que rechazaron canjear (a menor valor) la deuda trasandina impaga desde 2002.

Estos bonistas -o “buitres”, como les llama el gobierno de Cristina Fernández- exigen el pago nominal de sus papeles más los intereses. Un proceso que Argentina perdió en primera instancia y que hoy ve la Corte de Apelaciones del Distrito Sur de Manhattan y cuyo desenlace se conocería en las próximas semanas… si Argentina pierde, se cree entraría en un nuevo default.

Las propias autoridades proyectan que desde 2007 la fuga de divisas desde Argentina acumula US$67.600 millones (14% del PIB). Sólo en abril pasado se estima que salieron US$2.150 millones, el triple que a igual mes de 2012. Una sangría que aumenta día a día, en la medida que el gobierno (a través del “cepo” cambiario, o a las medidas para evitar el cambio de monedas extranjeras) aprieta el cerco en torno al dólar.

Atractivo para instalar plataformas de gestión de negocios

Frente a un mundo desarrollado en crisis y a un mercado uruguayo demasiado cercano a la Casa Rosada, muchos argentinos están mirando a Chile: sociedades espejo de todo tipo, acciones, fondos de inversión privados, variados activos financieros, un sector inmobiliario pujante y libre acceso al mercado de divisas, constituyen los atractivos que ofrece el país.

Y si bien el director ejecutivo de IM Trust, Guillermo Tagle, explicó que Chile no es “muy amigable” para gestionar inversiones de extranjeros dentro del mercado local, ya que se les aplica un impuesto global de 35% a las rentas que intenten sacar de nuestras fronteras, sí reconoció que Chile es atractivo para instalar “plataformas de gestión de negocios internacionales”. Es decir, nuestra legislación favorece la instalación de empresas que se dediquen a administrar filiales en el extranjero, ya que al ingresar al país recursos generados, por ejemplo, en Perú para redirigirlos a Colombia, esos capitales no tributan en Chile porque tienen libre tránsito. Ocurre con las empresas eléctricas basadas en Chile y que operan negocios en Brasil, Argentina, Perú y Colombia.

Esta alternativa parece ser seductora, cercana y segura para los trasandinos, considerando los millonarios recursos que mantienen circulando por el mundo y que no han declarado en su propio país.

Pérez Compac tiene tres vehículos de inversión en Chile

El argentino más agresivo en tomar posiciones en Chile es Gregorio Pérez Compac, dueño de Molinos Río de la Plata, quien pasó este año a mantener en Chile un patrimonio que supera los US$482 millones.

Este empresario controla uno de los grupos económicos más grandes de Argentina, gracias a la industria de alimentos de marca y a la exportación de soja. En Chile, opera a través de tres vehículos: “Molinos de Chile y Río de la Plata Holding”, “Tecal Asesorías e Inversiones” y “Cyagra Chile Agropecuaria”. Desde ahí controla Frigorífico O’Higgins, Agrícola El Monte, Agrícola y Ganadera Chillán Viejo y Alimenticia Los Andes, entre otras.

También, estableció en Chile su plataforma de negocios internacionales y, según informó a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), desde nuestro país controla inversiones en Uruguay, Estados Unidos, España, Suiza e Italia, gracias a las cuales registró el año pasado ingresos por US$2.555 millones, de los cuales sólo US$77,5 millones fueron generados en Chile.

Macri, Techint, Eurnekián…

La familia Macri, vinculada al actual gobernador de Buenos Aires (Mauricio Macri) y que en Argentina opera en la construcción, industria automotriz, correos, recolección de basura e industria alimenticia, tiene presencia en Chile desde 1997. Sin embargo, este año sus inversiones en el país se han vuelto más activas, con un patrimonio combinado que supera los US$11 millones y ventas que triplican esa cifra.

Según consta en los registros de SVS, el grupo Macri mantiene en Chile una “plataforma de inversiones internacional”, a través de Inversora Andina S.A., sociedad dueña de “Noferland de Uruguay” (arriendo de maquinarias para Argentina) y de “Inversora Andina Ibérica” de España. Además, Macri participa en el área de ingeniería y construcción en el país a través de “Iecsa Chile”.

También Techint -grupo ítalo-argentino ligado al acero, liderado por Paolo Rocca- mantiene una amplia actividad en Chile a través de sus filiales Techint Ingeniería y Construcción y Fluor Techint con las que participa en el desarrollo de millonarias obras para, prácticamente, toda la gran minería chilena y que representan el 9% de sus ingresos a nivel mundial.

El trasandino Eduardo Eurnekián, dueño de Corporación América (que controla Aeropuertos Argentina 2000 e inversiones agrícolas y carreteras, entre otras), aterrizó hace algunos años en Chile, de la mano del proyecto de túnel Bioceánico Aconcagua que busca construir junto a la familia Urenda y a otros inversionistas, pero mientras este proyecto se mantiene en stand by, los sobrinos (y herederos) del magnate argentino constituyeron el 2011 en Chile “Asesorías e Inversiones Coneour”, espejo de una sociedad idéntica constituida en Buenos Aires y cuyo propósito es realizar todo tipo de inversiones.

El imán inmobiliario

Pero no sólo las grandes fortunas de Argentina están buscando refugios. En general, todo trasandino que tenga algo que perder con esta crisis, está abocado a captar dólares para desviarlos a otros mercados. Ahí, el sector inmobiliario chileno resalta con ventajas, por su cercanía, variada oferta y rentabilidad.

“Efectivamente observamos una actividad inédita de inversionistas argentinos explorando alternativas en nuestro país”, tanto a nivel de personas naturales como de empresas, principalmente en los segmentos inmobiliario comercial y de oficinas, dijo el managing director de Colliers, Jaime Araya.

El ejecutivo agregó que “nosotros estamos en conversaciones con cinco inversionistas que están analizando, en distintas etapas, posibles inversiones por más de US$100 millones en Chile”, un panorama auspicioso considerando que a estas alturas del año pasado esta firma no mantenía ninguna interacción con inversionistas trasandinos.

Los argentinos, de hecho, se están volcando de lleno al mercado inmobiliario chileno, comentan ejecutivos del sector. Si se trata de empresas o inversionistas de alto patrimonio, suelen contratar a brokers que realizan la compra (pisos o edificios completos) y se encargan de su posterior administración. Otros trasandinos optan directamente por operadores inmobiliarios chilenos o por empresas de Argentina que han derivado de la venta de propiedades en Miami a ofrecer bienes raíces en Chile.

Trucos criollos para evadir el “cepo”

Para evitar la fuga de dólares desde Argentina, la encargada de aplicar el denominado “cepo cambiario” es la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que realiza operativos de todo tipo en el centro de Buenos Aires, en las provinciales y en los pasos fronterizos. Para ello, la AFIP recurre a todas las técnicas posibles: desde perros que olfatean dólares, allanamientos y hasta “caza bobos” donde sus funcionarios se hacen pasar por “cueveros” (o vendedores de dólares informales) para requisar divisas a los incautos. La AFIP, además, controla los registros de exportaciones (en especial las de granos, como la soja) y sus tonelajes y verifica que los dólares ingresen efectivamente al país.

Pero los argentinos siguen eludiendo a la AFIP, recurriendo a “cueveros” conocidos. También usan la opción de comprar con moneda local ciertos bonos o acciones argentinas transables en el extranjero y que al ser liquidadas generan dólares fronteras afuera. Otra alternativa, es recurrir a financieras ilegales que compran dólares negros y se encargan de depositarlos en el exterior, generalmente en Uruguay, cobrando un 4% adicional por transacción.

Así, el dólar paralelo en Argentina -o “blue”- ha llegado a valer este mes hasta 101% más ($10,45 por dólar) que el inaccesible dólar oficial, estancado en los $5,24.(LA SEGUNDA)