FOTO MINA SPENCE

La minera anglo-australiana decidió, hace algunas semanas, retomar los estudios de la ampliación de la mina, lo que permitirá ampliar su vida útil en veinte años más. El proyecto había sido paralizado en 2012, debido a un cambio en la política de inversión.

La máxima en la industria minera actualmente es una sola: invertir para mantener los niveles de producción.

Así es como BHP Billiton decidió, hace algunas semanas, retomar los estudios de la ampliación de la mina Spence, que contempla la explotación de mineral sulfurado ubicado debajo de la capa de óxidos.

Esto permitirá ampliar la vida útil de Spence en veinte años más.

El proyecto de la minera anglo-australiana había sido paralizado en 2012, debido a un cambio en la política de inversión de BHP, que decidió privilegiar las iniciativas de mayor tamaño, como la fase V de Escondida.

Si bien no hay monto informado oficialmente por la compañía para el desarrollo de esta iniciativa de ampliación, se estima que dada la magnitud del proyecto y los costos actuales de producción, estos no bajarían de los US$ 3.000 millones.

Para los expertos, no debería haber restricciones de capital para este tipo de proyectos mineros, porque ofrecen una certeza de retorno que pocas industrias pueden entregar.

Tendencia

Si bien la cartera de proyectos en la minería es amplia, hay muchas iniciativas que están siendo frenadas por el alza en los costos, principalmente de energía, y también por la poca disponibilidad de agua.

Pero no es todo. A mediados del año pasado, el sector comenzó a poner el freno en el acelerador.

Bajo esta lógica, la cartera de US$ 100.000 millones anunciada por el gobierno en nuevas inversiones en el sector ha bajado fuertemente. Esto, tanto sobre si efectivamente se concretará por todo ese monto como por el timing de ejecución.

Sobre lo primero es más bien al revés: los proyectos anunciados se siguen encareciendo, engrosando aún más el budget consolidado.

Pero sobre el timing hay más dudas. Según expertos, la posibilidad de que se concrete la cartera de proyectos en su totalidad es baja.

El último anuncio de paralización del proyecto Antucoya, por parte de Antofagasta Minerals, vino a sumarse a ya una decena de iniciativas en stand by, entre las que se cuentan El Morro, Relincho, Cerro Casale, la ampliación de Salvador, Santo Domingo y varias otras.

El Consejo Minero encargó a McKinsey la elaboración de un estudio comparativo para analizar los diversos factores que inciden en la competitividad (enfocado en factores productivos) de los países mineros y sus diferencias con Chile. Se esperaba un resultado adverso, pero no tanto como realmente lo refleja el análisis privado.

La conclusión principal es que proyectando un precio del cobre de US$2,75 (muy cercano al precio de largo plazo, según las estimaciones que más toma en cuenta la gran minería), un tercio de la cartera de proyectos no es rentable.

La australiana

Una de las señales de cautela en la industria la dio el año pasado BHP Billiton, que informó que sus proyectos que ya estaban en curso iban a seguir, pero que los que venían más atrás reducirían su ritmo.

Precisamente, dos de esas iniciativas que venían en estados de avance más retrasado se ubican en Chile: las expansiones de Spence y Cerro Colorado. Los dos, pertenecientes a su unidad Pampa Norte, mantenían en análisis posibles proyectos de procesamiento de mineral hipógeno con amplio potencial de producción, aunque con baja ley.

De hecho, la ampliación de Spence, se paralizó en septiembre de 2012 por falta de caja de BHP Billiton.

No obstante, a comienzos del presente mes de enero, la compañía dio el vamos oficial al proyecto. Incluso, se estima que debiera comenzar el movimiento a mediados de este año.(PULSO)