Quedó sin un cronograma definido para ser desarrollado. Inicialmente estaba previsto hacia 2015.

Fuera del portafolio de inversiones está el proyecto Cerro Casale de la canadiense Barrick. En la presentación del 11 de septiembre ante inversionistas que realizó el presidente ejecutivo, Jamie Solkalsky -quien asumió hace tres meses, tras la salida de Aaron Regent por malos resultados, no se refirió al proyecto de oro y cobre que esperaban desarrollar en Chile hacia 2015 y cuya inversión ascendía a US$ 6 mil millones.

A fines de julio, la compañía había adelantado en su entrega de resultados del semestre que el proyecto representa para la minera una “oportunidad de largo plazo” y la minera iba a mejorar la opción de este proyecto, mientras avanza en las actividades ligadas a la obtención de permisos a costos razonables. “Durante este tiempo, la compañía monitoreará el atractivo del proyecto y evaluará alternativas para mejorar sus números. Esto le permitirá a la compañía tomar una decisión en el futuro en relación con su construcción, si es que las condiciones de inversión así lo justifican”, indicó en la oportunidad.

En la presentación a inversionistas de julio por los resultados del primer semestre, Solkalsky señaló que “no vamos a tomar la decisión de construir en este momento, pero seguiremos avanzando en la tramitación de permisos a un costo razonable y evaluando opciones para mejorar los aspectos económicos”, dijo el ejecutivo.

Fuentes de la compañía indican que debido al alza de costos y también a los últimos sucesos que han afectado a las inversiones mineras y energéticas en Chile, la compañía decidó ser más cauta y solo considerarlo en la carpeta de proyectos cuando exista seguridad de su desarrollo.

Inicialmente, Barrick estimaba una inversión de US$ 4.200 millones, luego el monto subió a US$ 5.250 millones y actualmente la cifra se elevó a US$ 6 mil millones.

El proyecto está en fase de evaluación ambiental, cuyo estudio ingresó en julio de 2011. La compañía esperaba obtener los permisos a fines de este año.

Barrick, que tiene el 75% del proyecto -el resto está en manos de Kinross- se adjudicará una producción anual promedio por el proyecto de entre 750 mil y 825 mil onzas y de 86 mil a 95 mil toneladas de cobre durante los primeros cinco años de producción. (LA TERCERA)