Presidente se reunió la noche del domingo con el comité político, la intendenta Cuevas y el ministro Alvarez para evaluar el conflicto.

En el frontis de la residencia del Presidente Sebastián Piñera, donde acababa de concluir un encuentro para evaluar el conflicto de Aysén, el vocero Andrés Chadwick apareció a las 20.30 de ayer, flanqueado por el ministro Rodrigo Alvarez y la intendenta Pilar Cuevas. La reunión había durado cerca de una hora, incluyó la presencia de todo el comité político y dejó abierta la posibilidad de aplicar la Ley de Seguridad del Estado por el bloqueo de caminos en la zona, que comenzó el 14 de febrero.

Las querellas se encuentran redactadas, identifican a los protagonistas de los bloqueos y establecen duras penas, que van entre tres años y un día y 10 años de cárcel. El gobierno, sin embargo, decidió esperar nuevas gestiones en la mañana de hoy con los dirigentes del Movimiento Social por Aysén y de los camioneros para llegar a un acuerdo, que pasa por la exigencia de que se termine con los cortes de calles.

«Si esto se logra, el gobierno sigue disponible de inmediato a trabajar en la mesa», dijo anoche Chadwick.

En la reunión con Piñera, la intendenta Cuevas y Alvarez entregaron un completo informe de la difícil situación en Aysén y el comité político quedó de juntarse otra vez con el Presidente a las 9 de hoy, para seguir monitoreando si existen avances en los diálogos que está encabezando en la XI Región el subsecretario Claudio Alvarado. En La Moneda señalan que el segundo hombre de la Segpres tiene plazo hasta hoy para sellar un acuerdo y que, de lo contrario, se devolverá durante la misma jornada a Santiago. Posteriormente, señalan los mismos personeros, se podría aplicar la Ley de Seguridad. De ahí que en distintos sectores señalen que hoy será un día clave en el conflicto.

La evaluación del ministro Alvarez sobre el conflicto en la casa de Piñera no fue del todo optimista, cuentan en el oficialismo. El titular de Energía fue uno de los negociadores en la XI Región y ayer tuvo que abordar un furgón de Carabineros para que lo trasladara al aeropuerto y pudiera devolverse a Santiago, luego de que fracasaran las gestiones del sábado con los camioneros y que los sectores más duros se impusieran en la negociación. En el gobierno sostienen que su regreso buscaba dar una clara señal a los dirigentes: los tiempos se van estrechando para interponer la Ley de Seguridad.

En este contexto, Chadwick respondió anoche a la última declaración del Movimiento Social de Aysén, emitida cerca de las 5 de la tarde. En un texto de siete puntos, elaborado tras una cita que se extendió por cerca de seis horas, los dirigentes solicitaron «que todos los piquetes sigan movilizados», y señalaron que el bloqueo a los vehículos de carga liviana seguirá siendo parcial. También pidieron una propuesta sobre combustibles, para «generar condiciones que permitan restablecer la mesa de trabajo».

El vocero dijo «valorar» parte de su declaración, pero pidió el desbloqueo total de las rutas para iniciar un diálogo. En la mañana lanzó duras críticas a los dirigentes y dijo que se estaba analizando la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado. «Las leyes se aplican, no es necesario estar anunciándolas», dijo.

Hasta ayer, el gobierno evaluaba pedir sanciones a un grupo de dirigentes que han participado o realizado declaraciones públicas para llamar a la toma de rutas.

De acuerdo con el abogado Jorge Bofill, la normativa podría usarse en el caso de Aysén en el ítem de «delitos contra el orden público». El artículo 6° de la ley, en su letra C, indica que cometen delito quienes inciten, promuevan o interrumpan el funcionamiento de los servicios de utilidad pública o de actividades de transporte o distribución, o quienes dificulten el libre acceso. La letra D de la misma normativa penaliza a los que inciten, promuevan, fomenten o impidan el libre acceso de puentes, calles, caminos u otros bienes de uso público.

Gestiones de última hora

El subsecretario Alvarado permaneció hasta las dos de la madrugada del domingo dialogando con los principales dirigentes de la XI Región para llegar a un acuerdo: el presidente de los camioneros, Nelson Ramírez, y del Movimiento Social por Aysén, Iván Fuentes.

Alvarado continuó desplegando gestiones hasta las 11.30 de ayer, cuando el movimiento se reunió en pleno. Hasta ese momento, el gobierno esperaba que la agrupación de Iván Fuentes se desmarcara de los sectores más duros (ver nota secundaria) y dejara en una situación insostenible a los camioneros.

El escenario, sin embargo, fue distinto. La declaración no habló de deponer las tomas en forma total. Lo mismo ocurrió con el gremio de los camioneros.

Por la tarde y luego en la noche, Alvarado continuó dialogando informalmente con dirigentes. Los contactos incluso coincidieron con la reunión que sostenía Piñera con el comité político en su residencia.

Ayer, en tanto, los cuatro parlamentarios de la zona realizaron una conferencia para apoyar al movimiento. El senador Antonio Horvath (RN) planteó que su declaración dio una «clara señal de bajar el bloqueo» y que lo único que resta es que el Ejecutivo dé una señal respecto de la situación del combustible. Su par DC Patricio Walker añadió que están todas las condiciones para sentarse otra vez a la mesa de negociación.(LA TERCERA)