La Región de Atacama continúa siendo una zona de oportunidades laborales y así lo confirman las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ya que la tasa de desocupación regional fue de 3,7% en el trimestre móvil mayo – julio 2012, registrando una baja de 1,6 puntos porcentuales respecto a igual trimestre móvil del año anterior. A esto se suman las proyecciones estimadas por la seremi de Trabajo que dan cuenta que de aquí al año 2016 se necesitarán en total 44 mil nuevos puestos de trabajo sólo para el área minera.

Actualmente este rubro concentra el 22% del total de la mano de obra ocupada en la región que se traduce en 26,750 trabajadores, a ello se suma el comercio con un 20% y en tercer lugar se ubica la construcción con un 7%.

Si bien muchos aplauden estas nuevas oportunidades que está generando la zona otros están preocupados del número de trabajadores que esta región aportará a la demanda y cuantos de éstos serán de otras ciudades del país y si la región está preparada para recibirlos.

Desafíos

Según un estudio realizado por la Corporación para el Desarrollo de Atacama (Corproa) en el año 2011 la oferta educacional que ingresa anualmente al mercado laboral en Atacama son alrededor de 3.471, de éstos solamente 222 son profesionales y 153 tienen nivel técnico y la mayoría corresponden a estudiantes sin especialización, es decir 1.709, de ahí la preocupación de las autoridades y los privados para conseguir nueva mano obra, pero especializada.

«La cantidad de empleo que se espera crear en los próximos años en Atacama siembra un futuro muy próspero en la región, y a la vez nos impone un tremendo desafío en materia de trabajo. Se va a necesitar mucha gente en minería, y hoy no somos capaces de cubrir la cantidad de trabajadores que se necesitarán en la industria minera a futuro», aclaró el seremi de Trabajo Patricio Urquieta.

De esta forma, la nueva meta impuesta por el gobierno regional implica la incorporación de más gente a la fuerza laboral, sobre todo mujeres y jóvenes que pertenecen a sectores vulnerables.

En cuanto a la fuerza que ha tomado la mano de obra femenina la directora del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), María Teresa Cañas manifestó que «hemos visualizado que el tema minero viene muy fuerte, con inversiones millonarias, que trae consigo un gran auge en el rubro de la construcción este va en dirección a los servicio a la minería, en donde estamos escasos, por ejemplo en lavado y reparación de ropa industrial. Sobre manejo de maquinaria pesada hemos tenido un éxito increíble en la convocatoria, ya hemos capacitado alrededor de 70 mujeres con las que estamos en proceso de inserción laboral».

Nuevo escenario

La clausura temporal de Agrosuper junto al freno de la construcción de la Termoeléctrica Castilla y con ello el replanteamiento de algunos proyectos mineros ha dejado un nuevo escenario para la Región de Atacama que no sólo tiene incidencias a nivel de inversión sino que también se podría ver disminuida la cifra de mano de obra.

En relación a este tema el presidente de Corproa Carlos Nicolás, manifestó que «una parte muy importante de la cartera de proyectos mineros y otros que la región tiene, debieran haber estado por iniciar sus etapas preliminares, no obstante retrasarán sus decisiones de inicio por los altos costos de energía y otras variables, lo que seguramente desfasará la curva de demanda por empleos directos en la minería que se tenían previstos antes del fallo de Castilla. Es decir, si con la cartera de proyectos que la región tenía se esperaban 44 mil empleos nuevos en esta década sólo en minería, parte importante de dicha demanda no desaparece sino que se desfasa indefinidamente hasta que las inversiones vuelvan a reactivarse en el futuro».

En cuanto a los índices de desempleabilidad desde Corproa señalan que Atacama continuará en una dirección que considera una baja en esta categoría. «Atacama seguirá siendo una región de bajo nivel de desempleo en el mediano plazo puesto que hay proyectos tales como Caserones, Pascua Lama, Cerro Negro Norte y otros, además desaladoras, que, en sus etapas de construcción son altamente demandantes de mano de obra. Por otro lado, el comercio y la construcción propiamente tal seguirán sólidos en Atacama porque están en curso y en expansión», aclaró Carlos Nicolás.

Bajo este escenario la región continuará necesitando de mano de obra calificada para el desarrollo de nuevos puestos laborales especialmente en minería.( Diario Atacama)