La minera informó que retrasará un año los proyectos Encuentro Óxidos y la nueva planta de molibdeno para Centinela para proteger su caja. También se enlentecerá el estudio de viabilidad de la segunda concentradora en Centinela.“La forma en que manejaremos la compañía este año se enfocará en proteger la caja. Con el precio actual deberíamos terminar el año sin aumentar nuestro nivel de deuda y para eso hemos retrasados los proyectos, de modo de dividir la inversión entre este año y el próximo año. Como saben, los precios del molibdeno no son muy atractivos, por lo que atrasar la planta de molibdeno no afecta mucho y lo mismo para el proyecto Encuentros Óxidos”.

De esta manera, el presidente ejecutivo del grupo minero Antofagasta plc, Diego Hernández, informó a sus inversionistas que los proyectos Encuentro Óxidos y la nueva planta de molibdeno para Centinela -que iniciaron su construcción a principios de 2015-, no se concretarían dentro de la fecha prevista.

¿La razón?

La renovada postura conservadora de la minera en tiempos de bajos precios del cobre.

Inicialmente se esperaba que Encuentros Óxidos -con una inversión de US$600 millones y que produciría en promedio 49 mil toneladas de cobre fino al año con un horizonte de operación de 8 años-, iniciara su operación a finales de este año y la nueva planta de molibdeno -por US$125 millones- a principios de 2017. Sin embargo, el grupo minero decidió enlentecer el desarrollo de ambos con el fin de preservar sus estados financieros.

“Dado que poner fin a estos proyectos sería desproporcionadamente caro teniendo en cuenta su estado de avance, su desarrollo está siendo más lento -sin impactar su valor actual neto- y ellos ahora no se completará hasta la segunda mitad de 2017. Esto ayudará a preservar el efectivo en 2016 y, una vez que se pongan  en marcha estos proyectos, sólo se considerarán más compromisos de nuevos proyectos cuando las perspectivas del mercado mejoren”, informó la empresa.

El retraso de los proyectos también incluye un enletecimiento del estudio de viabilidad de la segunda concentradora en Centinela por US$2.700 millones. “Dado de la presión de los precios de los commodities, específicamente del cobre, hemos decidido atrasar la concreción del estudio de viabilidad, pero avanzando y enfocándonos solo en los aspectos críticos. Si es necesario lo aceleramos nuevamente, pero  por el momento no esperamos completar el estudio hasta 2017”, dijo el presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada.

Esta decisión tendrá directo efecto tanto en el Capex para 2016 de la minera como en su producción estimada. Este año la empresa espera que los gastos de capital de mantenimiento y el desarrollo disminuya en US$260 millones y el Capex alcance US$998 millones.

Asimismo, se espera que retrase en un año el objetivo de Antofagasta de alcanzar una producción de 900 mil toneladas para el 2020 y se espera que la producción de la minera sea  entre 15 mil y 20 mil toneladas menor en 2017 por este anuncio.

Durante 2015 el EBITDA de Antofagasta cayó en 58,4% en comparación con 2014, llegando a US$ 890,7 millones. Asimismo, la utilidad neta proveniente de las operaciones disminuyó a US$ 5,5 millones, frente a los US$ 422,4 millones del 2014.

“No nos gusta la reforma laboral”

Durante la cita con inversionistas, Hernández indicó que no está a favor de la Reforma Laboral -actualmente en el Congreso-, pero advirtió que tal como está no afectará los costos laborales al interior de la empresa.

Esto, ya que sobre el 90% de los trabajadores ya está sindicalizado.

“No nos gusta la Reforma Laboral, pero no debería afectar nuestros costos laborales”, dijo. (PULSO)