Los yacimientos Antucoya, Encuentro Óxidos, expansión de Los Pelambres y Distrito Minero Centinela, serán desarrollados por la compañía en esta década.    

FOTO ANTUCOYA Pese a la dificultad que está teniendo las empresas mineras para materializar sus proyectos, en Antofagasta Minerals (Amsa) -compañía controlada por el grupo Luksic- siguen firmes con sus planes de inversiones para esta década.
En una presentación a inversionistas realizada en diciembre pasado, la empresa detalla que en los próximos seis años desembolsará en torno a los US$ 5.560 millones para el desarrollo de cuatro nuevas iniciativas en el país. Estas son Antucoya, Encuentro Óxidos, expansión de Los Pelambres y el Distrito Minero Centinela que incluye a Esperanza Sur y Encuentro Sulfuros.

Los cuatro yacimientos comenzarán y terminarán su construcción durante esta década y permitirán a la compañía agregar 350 mil toneladas de cobre a su producción total. Hoy el grupo alcanza las 700 mil toneladas del metal rojo y se espera que hacia el 2020 pueda llegar a cantidades cercanas a las 900 mil toneladas.

Esto último teniendo en cuenta que algunos de sus yacimientos actuales -Los Pelambres, Esperanza, El Tesoro y Michilla- irán reduciendo su aporte en producción por efecto del deterioro de sus leyes de mineral (porcentaje de cobre que se extrae por cada tonelada de tierra removida).

En lo particular, la única de estas iniciativas que está en construcción es Antucoya. En el yacimiento ubicado en Mejillones ya se han invertido US$ 1.000 millones, por lo cual se espera que entre 2014 y 2015 la minera desembolse otros US$ 900 millones adicionales. La fecha de puesta en marcha está marcada para el 2015 y se espera que la faena aporte 85 mil toneladas de cobre por año.
El segundo proyecto que está en la lista de Antofagasta Minerals es Encuentro Óxidos, ubicado en la localidad de Sierra Gorda, Antofagasta.

El yacimiento se encuentra en etapa de factibilidad económica y se estima que en el segundo semestre de 2016 se reporte el primer cátodo de cobre. La inversión en esta faena gira en torno a los US$ 760 millones y su aporte productivo por ocho años alcanzará las 50 mil toneladas de cobre.

En cuanto a la expansión de Los Pelambres -la faena más importante que tiene el grupo Luksic- la presentación a inversionistas detalla una inyección de US$ 1.200 millones para agregar 95 mil toneladas de cobre a partir del primer semestre de 2018.

Actualmente el proyecto se encuentra en etapa de factibilidad y se espera que durante el segundo semestre de 2015 se inicie su construcción.
Sin embargo, este proyecto no tiene relación con la inversión por cerca de US$ 10 mil millones que estudia la empresa para duplicar la capacidad de producción del yacimiento ubicado en la Región de Coquimbo.

Esta última faena se encuentra suspendida por la compañía, debido a los altos costos laborales y eléctricos que sufre el sector.

Finalmente, en el horizonte de la minera que lidera el presidente ejecutivo, Diego Hernández, aparece el desarrollo del distrito Centinela. Esta zona minera ubicada en Sierra Gorda demandará una inversión por US$ 2.700 millones y hoy se encuentra en etapa de prefactibilidad.

Pese a lo prematuro de los estudios, en Amsa ponen el 2016 como fecha de inicio de construcción con la meta de que ingrese a operación en 2019. En el distrito se espera producir 140 mil toneladas de cobre y 150 mil onzas de oro por año.

Amsa entre las diez mayores mineras de cobre del mundo

Las buenas cifras de producción que ha alcanzado Antofagasta Minerals en los últimos dos años le han permitido a la empresa posicionarse como una de las diez compañías que más cobre producen en el mundo.

Según un informe elaborado sobre la base de la producción atribuible por la participación efectiva en cada yacimiento, Codelco aparece como el líder mundial con 1,8 millones de toneladas de cobre al año. Le siguen Freeport-McMoran con 1,4 millones de toneladas y Glencore con 1,3 millones de toneladas.

En este ranking, Antofagasta Minerals aparece en el noveno lugar con 480 mil toneladas de producción atribuibles a su participación en los cuatro yacimientos que controla. Esto último porque la empresa tiene un porcentaje de su propiedad abierto en la Bolsa de Metales de Londres, que no son contabilizados como propio (EMOL)