Las diez mayores mineras privadas, más Codelco, han más que duplicado sus costos y gastos totales.

FOTO CAMIÓN MINERO

La espiral ascendente afecta a todas las compañías, pero hay algunas que han superado largamente la media, lo que preocupa en un entorno de menores precios del cobre.

Hoy prácticamente la totalidad de la industria minera está concentrada en la ejecución de planes para contener los costos. Los US$3,6 que anotó la libra de cobre el 2012, ha dado paso a un retroceso en el precio del metal rojo y cada vez está más cerca de los US$3 la libra. La situación es especialmente preocupante si se consideran las proyecciones de los principales consultores del mercado que plantean un precio promedio de US$2,75 la libra a largo plazo, e informaciones respecto a diversas faenas operando por sobre ese valor.
Fuentes especializadas han advertido sobre la pérdida de competitividad de nuestro país. En este plano destaca la caída de Chile en el ranking mundial de cash cost (C1) desde el quinto lugar en el 2000, cuando anotaba apenas 43 centavos la libra, al puesto número 22 en el 2012, con un costo directo de caja que llegó a los US$1,72 la libra. Frente a este y otros antecedentes las empresas han centrado sus esfuerzos en ejecutar planes para enfrentar las alzas en energía, suministro de agua y recursos humanos. A esto se suman anuncios de recortes en los gastos de capital para nuevos proyectos y exploraciones.
Privadas en la mira
Una de las operaciones con mayores dificultades es Anglo American Norte. De acuerdo al índice de costos totales unitarios al año 2012 elaborado por Cochilco, la unidad compuesta por Mantoverde y Mantos Blancos ha triplicado sus costos desde el 2005. A esto se agrega el aumento del 20,6% que registraron sus costos en el primer trimestre del actual ejercicio, fenómeno que explicó en buena medida la caída del 72% en sus utilidades en relación al año pasado.
Collahuasi, en tanto, ha debido enfrentar un sinnúmero de dificultades. A la baja de su producción se suma un aumento en los costos que –según su índice de costos totales unitarios- creció en un 95% sólo en los últimos dos años. A estos se agrega una caída del 56% en el índice de productividad laboral desde el año 2010 al 2012, anotando el peor registro entre las 10 mayores empresas de la minería privada (más Codelco) el año pasado. Esta caída llevó a sus controladores –Anglo American y Xstrata (hoy Glencore Xstrata)- a intervenir en la administración y colocar en la presidencia a fines del 2012 al ex ejecutivo de Codelco, Jorge Gómez, cuya gestión ya comenzó a mostrar los primeros resultados el segundo trimestre de este año.
 Otra de las faenas afectadas por esta alza en los costos ha sido Quebrada Blanca de la canadiense Teck, que subió en un 82,8% su índice de costos totales unitarios del 2010 al 2012. Según la minera el impacto de la baja en el precio del cobre ha sido parcialmente contrarrestado por un plan que se ejecuta desde el último trimestre del año pasado para reducir la fuerza de trabajo y los costos operacionales. El declive del súper ciclo, las sostenidas alzas en materia de costos y obstáculos asociados a la institucionalidad vigente ha significado además postergar el proyecto de expansión, iniciativa que ahora está bajo revisión.
También BHP Billiton se ha visto afectada por el explosivo crecimiento de los costos, en particular en las operaciones de Minera Escondida, donde controla el 57,5% de la propiedad, y Cerro Colorado. En el caso de Escondida el alza tuvo su punto más alto el año 2011, cuando registraba un aumento del 32% en el costo total unitario para bajarlo al año siguiente. Una situación más adversa es la que se presenta en Cerro Colorado, operación que del 2010 al 2012 subió en un 49% su índice de costo total.
El caso de Codelco
En Codelco la alerta se encendió el año pasado con las pérdidas que arrojaron Chuquicamata, Salvador y Ventanas por un total de US$383 millones. Durante este año se conoció además que en el 2012 Salvador apuntó un costo neto a cátodo (C3) en torno a los US$4 la libra, mientras que en Chuquicamata este valor llegó a los US$3,4 la libra. De la mano con estos costos, ambas faenas registraron los peores índices de productividad de la empresa con cerca de 10  toneladas métricas de cobre por persona para Salvador y menos de 30 toneladas en el caso de Chuquicamata.
Estas cifras fueron determinantes en que la compañía alcanzara un costo C3 de US$2,69 la libra, 43 centavos más que el promedio de US$2,26 de las mineras privadas. Por esta razón, la administración dio marcha a un plan que busca elevar la productividad y contener los costos, el que exhibió resultados ya en el primer trimestre con la detención de la tendencia alcista.
Fuentes de la estatal han señalado que el plan apunta a generar ya para este año ahorros por US$418 millones. Pero el gran avance se espera el próximo año con la entrada en operación de Ministro Hales y una meta de reducción de costos en torno a los US$1.400 millones, que considera una baja de US$800 millones en inversiones y US$600 millones en menores gastos operacionales, orientado a reubicar a la corporación dentro del segundo cuartil de costos de la minería.(ESTRATEGIA)