Macarena Scheuch

Un derrumbe en una mina de la Región de Antofagasta producido en la noche del domingo dejó a una persona fallecida y a otra con lesiones de diversa consideración. Dirigentes sindicales aseguran que las condiciones laborales no han mejorado en el sector y apuntan a una fiscalización más efectiva.

 

La Onemi informó que en la noche del domingo una persona murió y otra fue rescatada con vida producto de un derrumbe al interior de un yacimiento en la faena minera Sirusa, ubicada a 45 kilómetros al sur de la ciudad de Antofagasta.

La persona que sufrió heridas de diversa consideración fue trasladada al Hospital Regional de Antofagasta por personal del SAMU, mientras que miembros del GOPE y del Servicio Médico Legal realizarán el rescate de la víctima fatal durante esta jornada.

Hasta el lugar concurrió también el seremi de Minería, Rodrigo Mendiburú, quien confirmó en terreno el deceso del trabajador.

Esta muerte, que se habría provocado por la mala manipulación de explosivos, se suma al fallecimiento el viernes pasado de cuatro mineros al interior de un pique en la mina “Nueva Esperanza”, ubicada en la comuna de La Higuera en la Región de Coquimbo, debido, según las primeras indagaciones, a la emanación de monóxido de carbono en el yacimiento, puesto que ingresaron una motobomba a gasolina para secar el pique. En este caso, según señaló la seremi de Minería, Jocelyn Lizama, la mina estaba clausurada por su propio dueño hace unos tres años.

Según los datos del Departamento de Seguridad Minera de Sernageomin, en 2011 se registraron 24 accidentes fatales en el sector minero, los que significó la muerte de 26 trabajadores. Estas cifras representaron una disminución del 42,22 por ciento en comparación al año 2010, cuando se produjeron 45 fallecimientos.

Cristián Arancibia, presidente de la Federación Minera de Chile, afirmó que las condiciones laborales del sector no han variado mayormente desde el rescate de “los 33” en octubre de 2010, a pesar de ser reivindicaciones que han solicitado desde hace muchos años.

“Lo que está a la vista es que el Sernageomin no ha cambiado mucho desde el accidente de los 33 mineros en San José. No hemos visto las grandes transformaciones que supuestamente se venían. Hay que analizar si hay empresarios de la pequeña o mediana empresa están efectivamente invirtiendo en seguridad. Al parecer eso no ha pasado”, denunció Arancibia.

Por su parte Marcelo Tapia, secretario del Sindicato N°1 de Minera Escondida, aseguró que Sernageomin ha enfocado sus cambios en la gran minería, mientras que la mayor parte de los accidentes se registran en empresas más pequeñas.

“El problema es que los recursos en la pequeña minería y en la micro minería son muy limitados. Cuesta que comience a andar una pequeña mina con diez trabajadores y generalmente se soslaya un poco – casi desde un punto de vista cultural – los aspectos de seguridad, cuando son los más importantes porque permiten que la operación minera sea segura. También falta un compromiso mayor del Sernageomin”, dijo Tapia.

En tanto, Cristián Cuevas, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre responsabilizó a una “errática y fraudulenta política del gobierno” que no ha logrado mejorar las condiciones laborales de los mineros, a pesar de sus promesas.

El dirigente sindical recordó que, desde el rescate de los mineros de San José, han fallecido más de 40 trabajadores y muchos otros están discapacitados o afectados de distintas enfermedades.

“Hay una política que busca lucrar y no resguardar estos derechos y lamentablemente lo que está haciendo el actual Gobierno es buscar una política de externalización de las funciones que le corresponden al Estado y de la fiscalización, es decir, de fortalecer el Sernageomin y toda la institucionalidad que permita resguardar la vida de los trabajadores”, sostuvo el dirigente.

Cuevas subrayó que cualquier mejoría pasa por conversar con las organizaciones de trabajadores, y cumplir y ratificar los convenios internacionales al respecto, lo que hasta ahora el ejecutivo no ha hecho.