En la brecha influyen, entre otros, la antigüedad de las minas, tipo de producción y número de trabajadores propios.

Codelco superaría en alrededor de 4,4 puntos a la minería privada en materia de costos laborales de sus trabajadores propios. Esto, considerando que los gastos en remuneraciones de la estatal representan un 18,1% de los costos operacionales totales de la empresa, versus el 13,7% de los yacimientos privados, según datos de la industria a 2013.

Si bien a primera vista la diferencia parece considerable, en el sector explican que los costos de ambas minerías están en línea. En el caso de Codelco, el yacimiento que dispara el indicador es Chuquicamata, división en donde se desempeñan cerca de 6.700 trabajadores propios, esto es, la mitad de los trabajadores de la división.

Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Cesco, explica que en esta brecha inciden varios factores, entre ellos la mayor antigüedad de las operaciones históricas de Codelco, una política de externalización diferente entre compañías, una estructura de producción distinta (la estatal produce mayoritariamente cátodos mientras la minería privada, concentrados), y también la sobredotación de algunas operaciones.

Gustavo Lagos, académico de la escuela de Ingeniería de la Universidad Católica, explica que los costos laborales de Codelco se mueven dentro de rangos normales.

Resultados alineados

En general, la relación numérica entre trabajadores propios y contratistas en la minería privada es similar a la que existe en los principales yacimientos de Codelco, según cifras del 2012 entregadas por Cesco. Los empleados directos en la mayoría de las operaciones representan entre el 25% y el 35% del total.

Esto, salvo por Chuquicamata, donde un 50% de los trabajadores son propios y la otra mitad contratistas. Según comentó en cartas a “El Mercurio” el ex director de la estatal Andrés Tagle, en ese yacimiento los costos superan el 35%.

Gustavo Lagos dice que perfectamente podrían ser esos los costos laborales, considerando los resultados de 2012, cuando la producción de Chuquicamata fue menor, pero indica que hoy ese porcentaje ha bajado y que podría rondar el 30%.

Según ha señalado Raimundo Espinoza, presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), en esa división la situación se explica porque es un yacimiento centenario que está viviendo un proceso de transición de minería de rajo abierto a subterráneo. Este ha sostenido que la mayor proporción del costo laboral de trabajadores propios sobre el total del costo operacional versus otras divisiones, se explica en razones fundadas. Entre estas ha mencionado que el yacimiento efectúa una explotación que va desde la operación de la mina hasta el producto refinado, el efecto zona, una compleja realidad productiva y el impacto acumulado de las negociaciones colectivas.(EMOL)